Durante años, uno de los principales retos de la ciberseguridad ha sido encontrar las vulnerabilidades antes que los atacantes.
En 2026, sin embargo, empezamos a enfrentarnos a un problema distinto: puede que estemos entrando en una era en la que somos capaces de encontrar vulnerabilidades más rápido de lo que podemos remediarlas.
Los datos empiezan a reflejar esta transformación.
Según nuestro seguimiento de los registros publicados en la National Vulnerability Database (NVD), a 17 de agosto de 2026 el número total de vulnerabilidades registradas durante el año habrá alcanzado aproximadamente el volumen registrado durante todo 2025: 45.146 vulnerabilidades, usando el mismo criterio de corte.
Pero hay una diferencia fundamental.
Si ese ritmo se mantiene hasta final de año, 2026 podría rozar las 72.000 vulnerabilidades.
¿Qué está pasando?
Probablemente no hay una única explicación. El ecosistema CVE sigue creciendo, cada vez más organizaciones son capaces de descubrir y publicar vulnerabilidades, y los procesos de identificación de vulnerabilidades se automatizan cada vez más.
Pero en abril de 2026 apareció un nuevo elemento que podría estar acelerando significativamente esta tendencia. Se llama Claude Mythos Preview.
Y podemos usar su llegada para describir un fenómeno más amplio que llamaremos el efecto Mythos.
¿Qué es el efecto Mythos?
"El efecto Mythos" no es un término oficial ni un concepto académico establecido.
Es una forma de describir un cambio que empezamos a observar en toda la industria: el uso de modelos de inteligencia artificial avanzados está permitiendo descubrir vulnerabilidades a una velocidad y escala que empieza a superar nuestra capacidad humana para analizarlas, priorizarlas y remediarlas.
El 7 de abril de 2026, Anthropic presentó Claude Mythos Preview y Project Glasswing, una iniciativa en la que grandes organizaciones tecnológicas empezaron a usar el modelo para analizar software crítico en busca de vulnerabilidades. Anthropic describió su aparición como un cambio significativo en las capacidades de la IA aplicadas a la ciberseguridad.
Las capacidades demostradas van mucho más allá de ejecutar un escáner de vulnerabilidades tradicional.
Durante las pruebas, Mythos fue capaz de identificar y explotar vulnerabilidades de día cero en sistemas operativos y navegadores, algunas de las cuales llevaban décadas en el código. Entre los ejemplos publicados por Anthropic se encuentran el descubrimiento de una vulnerabilidad de 27 años de antigüedad en OpenBSD y la generación autónoma de un exploit de ejecución remota de código contra el servidor NFS de FreeBSD capaz de proporcionar acceso root.
Pero lo más importante no es ninguna vulnerabilidad concreta. Es la escala.
El descubrimiento de vulnerabilidades se está convirtiendo en un proceso industrial
Un investigador de seguridad humano puede pasar días o semanas analizando una aplicación compleja.
Un sistema de IA puede analizar varios repositorios de código simultáneamente, generar hipótesis, probarlas, reproducir fallos y seguir trabajando sin interrupción.
Project Glasswing ofrece una primera muestra de lo que podría significar aplicar esta capacidad a escala.
Tras aproximadamente un mes de uso, los partners de Glasswing habían identificado conjuntamente más de 10.000 vulnerabilidades de severidad alta o crítica. Algunos participantes informaron de que su ritmo de descubrimiento de vulnerabilidades se había multiplicado por más de diez.
Mozilla, por ejemplo, encontró y corrigió 271 vulnerabilidades durante las pruebas sobre Firefox 150 con Mythos Preview.
Anthropic también usó Mythos para analizar más de mil proyectos open source.
El resultado inicial fue de 23.019 posibles vulnerabilidades, de las cuales el modelo clasificó inicialmente 6.202 como altas o críticas. De las 1.752 que posteriormente fueron revisadas por investigadores de seguridad independientes o por Anthropic, el 90,6% resultaron ser vulnerabilidades reales.
Estas cifras cambian de forma fundamental la economía del descubrimiento de vulnerabilidades. Hasta ahora, una parte importante del coste estaba asociada a encontrar el fallo. Con herramientas como estas, ese coste puede reducirse drásticamente.
Y cuando encontrar vulnerabilidades se vuelve rápido y automatizable, surge inevitablemente un nuevo cuello de botella.
El problema ya no es encontrar el fallo. Es decidir qué hacer con él.
Hay un detalle especialmente relevante en los resultados publicados por Anthropic. Algunos mantenedores de proyectos open source habrían pedido reducir el ritmo de divulgación de vulnerabilidades porque sus equipos simplemente no tenían capacidad suficiente para analizar y corregir todos los hallazgos que estaban recibiendo.
Según Anthropic, una vulnerabilidad de severidad alta o crítica descubierta por Mythos tardaba, de media, aproximadamente dos semanas en parchearse. Esta puede ser una de las consecuencias más importantes del efecto Mythos.
- Podemos automatizar el descubrimiento.
- Podemos automatizar parte del análisis.
- Incluso podemos usar IA para proponer parches.
Pero desplegar un parche en una organización real sigue implicando procesos humanos: analizar el impacto, comprobar la compatibilidad, probar, coordinar equipos, aprobar cambios, identificar ventanas de mantenimiento, desplegar, verificar y documentar.
El ritmo al que se generan vulnerabilidades puede crecer de forma exponencial. La capacidad de remediación de una organización, no.
Los CVE empiezan a mostrar una anomalía
La tendencia también empieza a aparecer fuera de los datos publicados por Anthropic. Epoch AI analizó las vulnerabilidades de severidad alta y crítica divulgadas por 21 grandes organizaciones tecnológicas e identificó un crecimiento extraordinario que coincide con la aparición de Mythos.
En junio de 2026, estas organizaciones publicaron aproximadamente 1.500 CVE de severidad alta o crítica, más de 3,5 veces el nivel mensual más alto observado antes de la aparición de Mythos. Epoch AI advierte, con razón, de que esto no demuestra causalidad.
Parte del incremento puede deberse a una mejor capacidad de descubrimiento, pero también puede ser resultado de un mayor interés, más recursos y más organizaciones buscando activamente vulnerabilidades.
Aun así, el fenómeno ya es lo bastante significativo como para que el propio CVE Program haya empezado a examinarlo. En su informe del primer trimestre de 2026, el CVE Program vinculó explícitamente el aumento de identificadores reservados con el crecimiento del descubrimiento de vulnerabilidades habilitado por IA.
Más tarde abrió un debate específico titulado CVE in an Era of AI-Enabled Vulnerability Discovery, señalando que la IA está afectando no solo al descubrimiento y la publicación de vulnerabilidades, sino también al trabajo posterior de gestión y remediación.
Sería por tanto demasiado simplista decir: Mythos está causando el aumento de CVE en 2026.
Pero podemos hacer una observación mucho más interesante: Mythos puede ser uno de los primeros ejemplos visibles de un cambio en la forma en que se descubrirán las vulnerabilidades en los próximos años.
Mythos es solo el principio
El verdadero efecto Mythos probablemente no vendrá de un único modelo, sino que vendrá cuando estas capacidades estén disponibles en decenas de modelos, productos de seguridad, fabricantes de software, laboratorios de investigación y equipos ofensivos.
De hecho, Anthropic considera que otros modelos alcanzarán, o ya han alcanzado, capacidades similares y señala que muchas herramientas de IA disponibles públicamente ya pueden encontrar grandes cantidades de vulnerabilidades.
Podemos imaginar fácilmente lo que esto significa:
- Miles de agentes de IA auditando continuamente millones de líneas de código.
- Analizando nuevas versiones.
- Buscando vulnerabilidades en librerías open source.
- Revisando firmware.
- Correlacionando cambios de código.
- Intentando reproducir crashes.
- Construyendo cadenas de explotación, y volviendo a empezar.
La consecuencia podría ser paradójica: cuanto mejores sean nuestras herramientas para descubrir vulnerabilidades, mayor será el número de vulnerabilidades que tendremos que gestionar.
Y esto cambia completamente el problema de la gestión de vulnerabilidades.
No puedes remediarlo todo
Durante muchos años, numerosas organizaciones han gestionado vulnerabilidades principalmente mediante listados: CVE, activo afectado, CVSS y fecha.
Se identifican las críticas, después las altas, medias, y se generan tickets de parcheo. Este modelo ya estaba empezando a mostrar sus límites antes de la aparición de la IA. Con un incremento masivo del volumen de vulnerabilidades, simplemente deja de escalar.
La Guía de remediación basada en riesgos de vulloop parte precisamente de este problema: el volumen creciente de vulnerabilidades puede superar la capacidad operativa de Seguridad y Sistemas en las organizaciones, y tratar de corregir todo simultáneamente no es realista.
Tampoco lo es priorizar únicamente mediante severidad técnica. Dos vulnerabilidades con CVSS 9.8 no tienen necesariamente el mismo riesgo para una organización. Una puede afectar a un servidor interno aislado. La otra puede encontrarse en un servicio expuesto directamente a Internet, asociado a un proceso crítico y con señales de explotación conocida. Tienen una severidad técnica similar, pero no tienen la misma prioridad de remediación.
Fuente: NVD. 378.752 CVE publicados desde 1999. 2026 ya supera el total de 2025 estando todavía en curso.
| Año | CVE |
|---|---|
| 1999 | 1579 |
| 2000 | 1243 |
| 2001 | 1556 |
| 2002 | 2393 |
| 2003 | 1555 |
| 2004 | 2707 |
| 2005 | 4770 |
| 2006 | 7145 |
| 2007 | 6580 |
| 2008 | 7179 |
| 2009 | 5054 |
| 2010 | 5249 |
| 2011 | 4899 |
| 2012 | 5939 |
| 2013 | 6830 |
| 2014 | 9002 |
| 2015 | 8779 |
| 2016 | 10.647 |
| 2017 | 17.104 |
| 2018 | 17.817 |
| 2019 | 17.620 |
| 2020 | 21.069 |
| 2021 | 23.445 |
| 2022 | 27.526 |
| 2023 | 31.245 |
| 2024 | 39.221 |
| 2025 | 45.150 |
| 2026 (parcial, a 18 ago) | 45.449 |
| Total histórico | 378.752 |
De Vulnerability Management a Vulnerability Prioritization
Aquí es donde herramientas como vulloop adquieren especial relevancia. Si el efecto Mythos multiplica el número de vulnerabilidades conocidas, la respuesta no puede consistir simplemente en generar todavía más alertas. Necesitamos saber cuáles de esas vulnerabilidades afectan realmente a nuestra organización, y, sobre todo: cuáles debemos remediar primero.
El enfoque de vulloop consiste en correlacionar el inventario real de activos, productos, componentes y versiones de la organización con las fuentes de vulnerabilidades y señales de explotación. Esto permite determinar qué vulnerabilidades son realmente aplicables, qué activos están afectados y qué procesos de negocio pueden verse comprometidos.
A partir de ahí, la prioridad deja de depender únicamente del CVSS. Se incorporan factores como:
- severidad técnica;
- explotación activa o conocida;
- probabilidad de explotación;
- presencia en catálogos como CISA/EU KEV;
- disponibilidad de exploits;
- criticidad del activo;
- exposición del sistema;
- proceso de negocio afectado;
- alcance dentro del inventario;
- disponibilidad de parche o mitigación.
El resultado no debería ser otro listado de miles de CVE, debe ser una cola de remediación accionable:
- qué requiere una actuación de emergencia;
- qué debe atenderse con alta prioridad;
- qué puede entrar en la próxima ventana de mantenimiento;
- qué puede planificarse;
- qué puede mantenerse en monitorización.
Ese modelo permite alinear la urgencia de las vulnerabilidades con la capacidad operativa real de los equipos.
La nueva batalla será por el tiempo de remediación
El efecto Mythos puede marcar un punto de inflexión en ciberseguridad. Durante años hemos intentado mejorar nuestra capacidad para detectar vulnerabilidades. La inteligencia artificial puede resolver buena parte de ese problema mucho antes de lo que esperábamos, pero eso no significa que haya resuelto la gestión de vulnerabilidades.
En realidad, puede haber creado el siguiente problema. Un mundo en el que aparecen cientos de nuevas vulnerabilidades cada día y donde máquinas autónomas pueden descubrir miles adicionales obliga a asumir una realidad: ninguna organización tendrá capacidad para remediarlo todo inmediatamente.
La ventaja defensiva ya no estará únicamente en saber que existe una vulnerabilidad, estará en saber: si me afecta, cuánto riesgo representa para mí y si debo corregirla antes que las otras mil que tengo pendientes.
Ese es precisamente el cambio que plantea vulloop: pasar de una gestión basada en volumen y urgencia técnica a un modelo basado en riesgo, impacto y evidencia, convirtiendo información dispersa sobre activos y vulnerabilidades en decisiones de remediación priorizadas y trazables.
Prioriza antes de que el volumen te desborde
vulloop convierte miles de vulnerabilidades en una cola de remediación clara, priorizada y evidenciable para tu organización.